¿Clases online o clases presenciales?

¡En el baile nupcial, lo importante no es dónde se toman las clases!
Cuando pensamos en clases de baile nupcial, normalmente lo primero que nos viene a la mente son las clases presenciales. Estar frente al instructor, trabajar en el mismo estudio, ver los movimientos directamente…
Pero, ¿es realmente esto lo más importante para conseguir un buen primer baile?
Llevo más de 20 años dedicándome a la enseñanza de la danza y, gracias a mi experiencia en el ámbito del baile nupcial desde 2006, puedo decirlo con tranquilidad: la cuestión no es si las clases son presenciales u online. Lo realmente importante es qué tipo de baile se prepara para cada pareja.
Porque este verano hemos visto muchos bailes nupciales diferentes.
Hemos visto parejas que habían tomado clases presenciales y, aun así, uno pensaba: “Ojalá no hubieran bailado…”
Bailes memorizados paso a paso, en los que la pareja parecía estar más concentrada en recordar los movimientos que en sentir la música, casi como una actuación escolar…
Y también hemos visto bailes en los que la novia hacía prácticamente todo el baile por su cuenta, mientras el novio permanecía en la pista casi como un simple acompañante.
Y entonces es inevitable pensar:
Así que el problema no es simplemente tomar clases presenciales.
Entonces, ¿qué hace que un primer baile sea realmente bonito?
Un buen primer baile tiene que pertenecer, ante todo, a esa pareja.
Tiene que adaptarse a su nivel de baile, su estilo, la diferencia de altura, su capacidad de movimiento, la música que han elegido, el lugar de la boda y, especialmente, el diseño de su vestido de novia.
Una coreografía puede ser preciosa, pero si no pueden moverse cómodamente con su vestido, pierde gran parte de su sentido.
Del mismo modo, un movimiento que se ve espectacular en internet no necesariamente tiene que verse igual de bien en su cuerpo o con su nivel de baile.


Uno de los aspectos más importantes del primer baile para mí es la conexión entre la pareja.
No se trata simplemente de hacer correctamente los pasos; se trata de seguirse mutuamente, mirarse, sentir el mismo ritmo y transmitir realmente la sensación de que están bailando juntos.
Porque el primer baile no consiste en que dos personas ejecuten la misma coreografía por separado.
Consiste en que dos personas bailen juntas.
Y es precisamente aquí donde aparecen las ventajas de las clases online
Con las clases online puedo trabajar con las parejas desde la comodidad de su propia casa.

No hay tráfico, desplazamientos, problemas para aparcar ni prisas por salir del trabajo para llegar a tiempo al estudio. Especialmente para las parejas que ya tienen poco tiempo entre todos los preparativos de la boda, esto supone una gran ventaja.
Y quizá lo más importante: las clases online no impiden crear un baile completamente personalizado.
Cuando trabajo online, puedo observar perfectamente los movimientos de la pareja, su nivel de baile, la coordinación entre ambos y qué movimientos les resultan naturales, y avanzar a partir de ahí. El objetivo no es enviarles una coreografía preparada de internet y decirles: “Aprendan esto”.
Todo lo contrario: el objetivo es descartar desde el principio los movimientos que no sean adecuados para esa pareja.
¿Clases presenciales u online?
Para mí, no existe una única respuesta correcta.
A algunas parejas les gusta trabajar en un estudio, mientras que otras prefieren la comodidad de su propia casa. Algunas tienen tiempo para desplazarse, mientras que para otras resulta mucho más práctico quedarse en casa y aprovechar el tiempo para ensayar.

Pero independientemente del formato que elijan, hay una pregunta mucho más importante que deberían hacerse:
“¿Este baile realmente nos favorece?”
Porque cuando salgan a la pista el día de su boda, no querrán que la gente piense: “¿Cuántas clases habrá tomado esta pareja?”
Tampoco es necesario que piensen: “¡Cuántos movimientos hacen!”
Lo que buscamos es algo mucho más sencillo:
Un primer baile que les quede bien como pareja, que puedan hacer cómodamente con su vestido de novia, que transmita la música, que se vea natural y que permita sentir la conexión entre ambos.
Y para conseguirlo, es mucho más importante cómo se ha preparado el baile para ustedes que dónde se ha impartido la clase.
Para mí, un primer baile bien preparado no es el que tiene los movimientos más difíciles, más pasos o la coreografía más larga.
Es aquel en el que la pareja se siente cómoda, natural, elegante y verdaderamente conectada el día de su boda. ❤️




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